Diez frases que no se debería decir después de que su hijo le declare su sexualidad

1. “Pásame los chícharos, por favor.”

Si usted está sorprendido, quizás su instinto inmediatamente es pretender que no oyó nada. Su hijo, sin embargo, va a creer que usted ignora algo que, para él, cambia la vida.

2. “¿No sabes lo que declara [cualquier texto sagrado]?”

Hay interpretaciones infinitas de cualquier texto, por eso no hay una significancia fija. Las interpretaciones literales nos castigarían a todos nosotros a pesar de la sexualidad. Hay mucha escolaridad teológica sobre los temas LGBT para los padres que están preocupados por el infierno, el azufre, o cualquiera otra vida después de la muerte. Pero también existe una brújula dentro del corazón. Quizás el corazón le suspira ahora, preguntando, “¿Esta información afecta el amor que he sentido desde el nacimiento de mi hijo?” No, no lo cambia.

3. “Entonces… ¿me puede ayudar en maquillarme/ arreglar la plomería?

Las categorías nos ayudan en sentir menos agobiados cuando nos enfrentamos a algo que nos confunde. Pero los chicos no son como la ropa sucia. Bueno, sí huelen extrañamente, se ensucian casi inmediatamente después de limpiarse, y se extienden tras todo el sofá, pero probablemente no van a caber en categorías fijas como la ropa. Su hijo homosexual no sabrá inmediatamente cuáles son los colores populares para la primavera, y su hija lesbiana no sabrá inmediatamente arreglar la transmisión del coche. Hay que permitir que crezca como quiera antes de establecerse como la persona que quiere ser, y recuerde que todos nosotros siempre estamos creciendo y cambiando como seres humanos.

4. “Es una fase.”

¿Qué pasa si es una fase? Solamente el tiempo o un síquico muy caro pueden predecir. Cuando su hijo experimentaba otras fases durante su vida, como la dentición o los berrinches o una obsesión con Las Tortugas Ninja, ¿saber que “solamente es una fase” le ayudaba en calmar el deseo, el dolor, o la determinación para vivir con sus valores propios? Imagine si, cuando su hija estaba gritando y llorando porque el agua era mojado, usted se sentó al lado de ella y le explicó, “Mi hija, esta es una fase.” Esa frase solamente le ayuda a quien espera que es la verdad. Usted no está listo para otra posibilidad (que quizás no es una fase para nada), pero esperar que sí es una fase en alta voz no lo hace así.

5. “Por favor, no le digas a nadie.”

Bueno, qué chistoso. Su pena, inquietud, y vergüenza son suyas. Su hijo ya tiene bastantes preocupaciones para él mismo y, sin hablar con alguien, va a tener menos recursos para ayudarle. Usted debería abandonar sus problemas y ayudarle.

6. ¿Cómo me equivoqué? 

Bueno, se equivocó con muchas cosas. Pero también hizo muchas cosas buenas. Y aun si una de las acciones en la historia entera de ser padre causó la sexualidad de su hijo (aunque definitivamente no la causó), saber cuál acción no le va a ayudar en este momento. Además, probablemente le va a asustar. (Imagine: “Mamá, ¿recuerdas cuando entré en el cuarto cuando cambiabas la ropa? Decidí en ese momento que nunca me gustarían las mujeres.”)

7. “Ahora tienes que declararla a sus abuelos.”

¿Por qué? ¿Porque ellos están súper interesados en el género al que está atraído su hijo? ¿Porque no pueden disfrutar la jubilación antes de saber las sexualidades de todos sus nietos? ¿Porque tienen una renta fija y necesitan ahorrar dinero para comprar un coche de todos los colores de un arco iris? ¿Porque esperan un matrimonio concertado con un amigo de la familia y ahora necesitan preguntar si su amigo tiene una hermana? Si usted no anunció su heterosexualidad a sus abuelos propios, no hay que empezar la tradición ahora.

8. “Por favor, por lo menos no seas uno de esos homosexuales.”

En la realidad, lo que está diciendo es: no alardees de su sexualidad y, Dios mío, no te tatúes con la frase “¡Soy homosexual!” en la frente como todos los chicos hoy en día. Seas quieto. No lleves más que tres colores en la ropa para que nadie crea que llevas un arco iris. No seas como las personas que caminan por la calle gritando, “¡Soy homosexual! ¡Aguántalo!”

9. “Sabía todo el tiempo.”

¿Recuerda el tercer punto? A menos que usted ha leído el diario de su hijo por años y años y ha leído la frase, “Hoy mi amigo y yo fuimos al mercado y soy homosexual,” no sabe mucho en la realidad. ¿Quién sabe cualquiera verdad de otra persona? Lo que quiere decir es que ha notado señales que su hijo sigue a unos estereotipos asociados con su género y/o orientación. Esas señales, sin la agencia de su hijo, no significan nada.

10. Cualquiera cosa que no es “te quiero.”

Tristemente, para algunos, declarar la sexualidad a sus padres es como anunciar un diagnosis fatal. Se la declara porque espera una separación y quiere saber que su familia va a luchar para él o ella. Los chicos heterosexuales no tienen que “confesar” su sexualidad a sus padres porque nunca aprendieron (dentro de o afuera de la casa) que fue anormal. Su hijo le acerca con la previsión del rechazo. Sorpréndalo tanto como él o ella le sorprendió.


Asha French es escritora que vive en Atlanta, Georgia. Tiene una columna semanal en Ebony.com y su escritura ha sido publicada en PLUCK!: el Periódico de Arte y Cultura Affrilachian, Warpland, la Revista Mutha, y PoetryMemoirStory. Ahora está trabajando en su autobiografía.